La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán atacó en Kuwait sistemas de lanzacohetes múltiple HIMARS, de producción estadounidense mediante "una operación de precisión con drones", informó este domingo la agencia iraní Fars.
El medio indicó que las plataformas y sus respectivos depósitos de misiles, que estaban listos para disparar contra Irán, fueron destruidos. Asimismo, señaló que, según algunas fuentes no oficiales, tres militares estadounidenses habrían muerto y varios habrían resultado heridos en la operación.
Asimismo, se subrayó que, en la ofensiva de los últimos días, misiles estadounidenses HIMARS atacaron algunos puntos de la costa sur de la nación persa. Los expertos militares, citando imágenes difundidas por el Mando Central de EE.UU. (CENTCOM) y los países del golfo Pérsico, consideran que el uso de este tipo de arma, que en ocasiones se ha observado fuera de las bases estadounidenses, es un ejemplo de la cesión de territorio y la participación de Kuwait, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos y Catar en los ataques de Washington contra Irán.
Los medios también difundieron un video que, supuestamente, capta una columna de humo elevándose desde la base estadounidense en suelo kuwaití.
Por su parte, el Estado Mayor del Ejército de Kuwait comunicó que tres puestos fronterizos terrestres en el norte del país y una plataforma de perforación marina fueron objeto de ataques, calificando los hechos como un "ataque agresivo y atroz" que afectó a los centros ubicados en la zona septentrional. Se señaló que estos ataques causaron daños materiales en la infraestructura fronteriza.
Nueva escalada
El ataque tuvo lugar en medio de la nueva escalada militar entre EE.UU. e Irán. Previamente, el CENTCOM anunció que sus fuerzas atacaron 140 objetivos iraníes durante la noche del sábado al domingo, en su tercera ronda de agresiones contra el país persa. Según el organismo, estos ataques se produjeron después de que la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica detuviera mediante disparos un buque extranjero en el estrecho de Ormuz.
Estos ataques forman parte de la escalada iniciada el 8 de julio, cuando Washington reanudó los bombardeos para "imponerle" a Teherán "altos costos" por supuestos ataques a mercantes en esa misma zona.
Como represalia, Irán lanzó un ataque con misiles balísticos contra instalaciones militares estadounidenses en la base aérea Príncipe Hassan, en Jordania, y llevó a cabo bombardeos con drones contra un sistema de misiles Patriot, un depósito de municiones y una estación de radar del Ejército de EE.UU. en Kuwait. Además, atacó con drones suicidas un sistema de comunicaciones y una estación de radar de las fuerzas estadounidenses en Baréin.



