EE.UU. pretende llevar a Oriente Medio el misil hipersónico Dark Eagle con el objetivo de contar con un sistema de mayor alcance capaz de alcanzar lanzadores de misiles balísticos en Irán, según indicaron fuentes a Bloomberg.
Sería la primera vez que Washington despliega su novedosa arma, cuyo desarrollo lleva un considerable retraso y aún no ha sido declarada plenamente operativa.
¿Qué se sabe del misil?
- Se trata del arma más grande del inventario del Ejército estadounidense: un proyectil de unos 10 metros de largo y 88 centímetros de diámetro. En lo que se refiere a la ojiva, cuenta con unos 13 kilos de explosivos.
- Tiene un alcance reportado de entre 2.780 y 3.500 kilómetros (aunque sus capacidades exactas son secretas) lo que permite cubrir amplias zonas del territorio de posibles adversarios desde posiciones relativamente seguras.
- Impulsado por un propulsor de dos etapas, el misil alcanza velocidades superiores a Mach 5 y recorre distancias mayores de 3.000 kilómetros en menos de 20 minutos.
- Según la descripción ofrecida por las autoridades, el arma combina velocidad extrema y maniobrabilidad para que "sea la velocidad" la que aporte la letalidad principal.
- Es diseñado para poder dispararse tanto desde un lanzador terrestre móvil como desde submarinos de la clase Virginia o destructores de la clase Zumwalt de la Armada de EE.UU.
- Cada misil producido por Lockheed Martin Corp. cuesta alrededor de 15 millones de dólares, y no hay más de ocho unidades, apuntaron varias fuentes.
Plazos incumplidos
En enero, se informó que el Ejército estadounidense volvió a incumplir su propia fecha límite para la incorporación del Dark Eagle. Anteriormente, no se cumplió el plazo límite para el arma en septiembre de 2023 y luego en septiembre de 2025.
Aunque la unidad encargada del uso de esta avanzada arma fue entrenada y preparada, el sistema no estaba listo para utilizarse. Los militares indicaron que las actividades relacionadas con el despliegue estarían "en vías de completarse a principios de 2026".
En febrero, el Ejército estadounidense difundió nuevas imágenes del sistema de armamento hipersónico, aunque pronto las borró sin dar explicación alguna. Los medios ofrecieron varias hipótesis: desde un simple error de publicación hasta consideraciones de seguridad operativa por detalles visibles en la configuración del sistema.



