El Gobierno de EE.UU. convirtió las visas en una nueva arma de presión política para América Latina, ya que en menos de dos años revocó los permisos de ingreso de influyentes líderes de la región, entre los que se encuentran presidentes, expresidentes, gobernadores, congresistas, diplomáticos, jueces y fiscales, es decir, miembros de todos los poderes estatales.
Los países afectados han sido Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México y Perú, en donde prominentes figuras públicas, en su mayoría críticas de la Administración de Donald Trump, se quedaron sin visa de manera intempestiva. En algunos casos, EE.UU. los señala por presunta corrupción, pero en otros no ha dado ninguna explicación.
The Shield of the Americas is a group of Western Hemisphere nations broadly aligned on key political, economic, and security objectives. Among these is the imperative of confronting and defeating organized criminal groups, which unfortunately are often aided and abetted by…
— Christopher Landau (@DeputySecState) September 28, 2026
La polémica más reciente ocurrió esta semana, cuando el Departamento de Estado de EE.UU. informó la revocación de visas de 29 funcionarios de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. El nombre más resonante es el del fiscal general boliviano, Roger Mariaca, quien fue acusado de aceptar sobornos del narcotráfico y ayudar a "criminales violentos" a evadir la justicia.
Pero los críticos de esta estrategia suelen explicar que el verdadero objetivo no es la búsqueda de justicia y combate a la corrupción, sino que forma parte los renovados afanes injerencistas de EE.UU. en la región.
Denuncias
"Tiene un sentido político, esencialmente, porque no es parejo a todos los países (...), es un sentido de injerencia en la política mexicana porque no veo otra razón", advirtió el mes pasado la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuando se dio a conocer que EE.UU. había suspendido la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
🚨 SHEINBAUM: RETIRO DE VISA A ANDRÉS MANUEL LÓPEZ BELTRÁN TIENE UN SENTIDO POLÍTICO.
— Isabel Uribe (@Isa_Uribe) August 14, 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el retiro de la visa tiene un sentido político y lo calificó como injerencia en la política mexicana.
🎥 Aquí la declaración: pic.twitter.com/N7Bvy0c2YA
Los cuestionamientos también son internos. El diario The New York Times, por ejemplo, consideró que el retiro de visas forma parte de las "tácticas agresivas" que utiliza el presidente de EE.UU., Donald Trump, para controlar a los gobiernos latinoamericanos que se resisten a ser aliados o que mantienen negocios con China.
También explicó que esta controvertida medida se suma a otras políticas coercitivas, como imposición de aranceles, sanciones económicas, ataques militares a embarcaciones en el mar Caribe y el océano Pacífico, intromisión en elecciones extranjeras e incluso el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ocurrido en enero pasado.
¿Quienes son?
En marzo de 2025, solo dos meses después de que Trump asumiera por segunda vez como presidente, EE.UU. prohibió la entrada y canceló la visa de la expresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) y de sus hijos, el diputado Máximo Kirchner y Florencia Kirchner.
Al mes siguiente, Óscar Arias, expresidente de Costa Rica, (1986-1990 y 2006-2010) y Premio Nobel de la Paz (1987) reveló que EE.UU. le había retirado la visa. Más tarde, EE.UU. aplicó la misma sanción a su hermano, Rodrigo Arias, entonces presidente de la Asamblea Legislativa; y a periodistas de el diario La Nación.
Los escándalos que la medida provocaban en cada país apenas comenzaban. En mayo, Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora del estado mexicano de Baja California, confirmó que EE.UU. había suspendido su visa sin mayor explicación. En los meses siguientes, lo mismo ocurrió con los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo; Tamaulipas, Américo Villarreal; y Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de quien incluso solicitó la extradición.
A lo largo de casi dos años, EE.UU. les ha quitado la visa a 50 políticos mexicanos, incluidos diputados y alcaldes.
Más afectados
En julio de 2025, las sanciones llegaron a Brasil con el retiro de la visa a Alexandre de Moraes, uno de los jueces que condenó al expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023) por el intento de golpe de Estado que cometió en enero de 2023 contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. EE.UU. lo acusó de liderar una "caza de brujas" contra el exmandatario y también le quitó las visas a sus familiares.
Un año más tarde fue el turno de Maria Luiza Ribeiro Viotti, la embajadora de Brasil en Washington a la que, de manera insólita, EE.UU. le suspendió la visa en un nuevo capítulo de la permanente tensión que ha cubierto la relación entre Lula y Trump.
A nivel presidencial, el caso más extremo fue el de Gustavo Petro, ya que EE.UU. le quitó la visa en septiembre de 2025, cuando todavía era presidente de Colombia. El Gobierno lo acusó de haber cometido "acciones imprudentes e incendiarias" durante el viaje que ese mes realizó a Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas.


