El Gobierno británico dio a conocer su intención de reemplazar los proyectos de destructores Tipo 83 y fragatas Tipo 32 por la construcción de al menos seis "buques de combate comunes" de diseño híbrido, recoge el Financial Times.
Las nuevas embarcaciones han sido concebidas específicamente para la operación de drones aéreos y submarinos, lo que representa un cambio significativo en la configuración de la Armada Real. Se estima que los nuevos buques de combate entrarán en servicio activo a principios del 2030.

