Unidades de la agrupación de tropas rusas Centro liberaron el 21 de abril de 2026 la aldea de Gríshino, en la República Popular de Donetsk.
El avance ruso fue marcado por la hazaña de un soldado de grupos de asalto que, actuando solo, eliminó varios puntos de resistencia ucranianos que se atrincheraron en las casas de la localidad, comunicó el Ministerio de Defensa de Rusia.
Con sigilo y decisión, el combatiente se acercó a cada edificio uno por uno y arrojó explosivos por las ventanas. Las explosiones provocaron el derrumbe de las estructuras, dejando atrapados a los soldados enemigos en los sótanos.
Todas las acciones del militar fueron guiadas por el comandante de su unidad que le indicaba la situación a su alrededor. Además, el soldado contó con la cobertura aérea brindada por operadores de drones.

