La crisis en Oriente Medio entra en una nueva fase. El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó que ya es "demasiado tarde" para que Teherán retome el diálogo.
En paralelo, el cierre del estrecho de Ormuz por los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica ha sacudido los mercados: por esa vía transita cerca de una quinta parte del comercio marítimo mundial de crudo. El Brent se disparó en 13 %, superando los 82 dólares por barril —su mayor salto en cuatro años— y los futuros del gas europeo subieron 52 % tras la suspensión del GNL en Ras Laffan, Catar, afectado por un ataque con drones.
El estrecho de Ormuz, la verdadera 'arma' de Irán
En el terreno militar, el Mando Central de EE.UU. informó que Irán ha lanzado más de 500 misiles balísticos y 2.000 drones en represalia por la operación conjunta estadounidense-israelí iniciada el 28 de febrero, mientras que Washington asegura haber atacado más de 2.000 objetivos iraníes, incluidos 17 buques de guerra. De acuerdo con la Sociedad Iraní de la Media Luna Roja, el número total de víctimas mortales en la nación persa ha aumentado a 787.
Más de 50.000 soldados, 200 cazas y dos portaaviones participan en la campaña de Washington, descrita como la mayor concentración de fuerzas estadounidenses en la región en una generación. Teherán, por su parte, afirma que aún no ha empleado sus armas más avanzadas y que está preparado para una guerra prolongada.

