El embajador ruso en Cuba, Víktor Koronelli, concedió a RT una entrevista exclusiva en la que comentó la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de declarar la "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región, una afirmación reiteradamente rechazada por La Habana.
"Es un argumento, es una decisión totalmente absurda. Cuba no representa ninguna amenaza ni para EE.UU. ni para ningún otro país", aseveró el alto diplomático.
De igual modo, tachó de "argumento ridículo" el pretexto de Estados Unidos de recurrir a dicha medida debido a las estrechas relaciones entre La Habana y Moscú. "Rusia mantiene relaciones amistosas con decenas de países, pero solo a Cuba quiere asfixiar Washington hoy en día", denunció Koronelli.
En este contexto, manifestó que el único interés que persigue Washington con tales pasos es "asfixiar a la revolución cubana y cambiar el Gobierno", cosa que -recordó- abiertamente han reiterado tanto Trump como el secretario de Estado, Marco Rubio.
Amenazas de Trump
El texto de la declaración de la Administración Trump acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales", como Hamás y Hezbolá, y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China, alegatos que desde La Habana han rechazado.
Sobre esos cimientos, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que su Administración mantiene contactos con La Habana e indicó que se propone llegar a un acuerdo, aunque calificó al país caribeño como "una nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela" para sostenerse.
"Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
El mandatario afirmó también: "Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales". Entre tanto, todas las acusaciones infundadas de Washington han sido rechazadas sistemáticamente por La Habana, que ha advertido que defenderá su integridad territorial.
Mientras tanto, Moscú expresó su "firme disposición a seguir prestando a Cuba el apoyo político y material necesario" y aseguró que sopesa las posibilidades de brindar respaldo energético a Cuba a través de envíos de petróleo.


