
¿Por qué se suicidó el mejor piloto ruso de la Primera Guerra Mundial?

En agosto de 1914, el piloto ruso Piotr Nésterov, famoso en todo el mundo por su maniobra de rizo, fue el primero en el mundo en usar en combate la táctica de la embestida aérea, con la que logró derribar un Albatros austríaco. Sin embargo, esa arriesgada acción le costó la vida.
Pero el trágico sello de muerte asociada a esta maniobra fue borrado el 1 de abril de 1915 por el teniente ruso Alexánder Kazakov, quien consiguió derribar otro Albatros austriaco impactándole con sus ruedas y aterrizar de vuelta en su aeródromo. Pese a ello, la historia soviética guardó silencio sobre el nombre de Kazakov, el as ruso más resolutivo de la Primera Guerra Mundial, que después tomó parte en la guerra civil rusa luchando contra el Ejército Rojo.
Alexánder Kazakov, nació en 1889 en la provincia de Jersón del Imperio ruso en una familia de nobles herederos. La carrera militar del pequeño Sasha comenzó en la infancia, cuando sus padres lo enviaron a estudiar al Cuerpo de Cadetes de la ciudad de Vorónezh, donde se graduó en 1906. Luego pasó dos años en la Escuela de Caballería de Elisavetgrad (actual Kirovogrado, en Ucrania), donde se graduaría como alférez.

De alférez de caballería a piloto
El comienzo del siglo pasado estuvo marcado por el rápido desarrollo de la aviación. Muchos jóvenes soñaban con convertirse en pilotos y Kazakov no era una excepción. En enero de 1914, ya con el grado de teniente, ingresó en la Escuela Aeronáutica de Oficiales, de la que egresó en noviembre de 1914, recibiendo el título de piloto militar.
En diciembre, ya estaba combatiendo como piloto del destacamento aeronáutico adjunto al 4.º Cuerpo del Ejército. Su primera misión casi se convirtió en la última: el motor de su avión Morane se incendió repentinamente en el aire, pero Kazakov, aunque con dificultad, logró aterrizar.
Sus misiones posteriores tuvieron mucho más éxito. Se trataba principalmente de misiones de reconocimiento aéreo y, en ocasiones, de bombardeo. Teniendo en cuenta que el Morane-G era una aeronave de tamaño reducido que solo podía transportar unas pocas bombas pequeñas, estos bombardeos tenían principalmente un valor moral.
Primeras misiones al inicio de la guerra
Al principio de la Gran Guerra, los aviones no contaban con armas, y los pilotos suplían esta carencia de distintas maneras: para los encuentros con el enemigo en el cielo, portaban revólveres y carabinas, pero también tenían ideas más originales.

Kazakov también creó su propio invento. Propuso instalar un gancho con un bloque de piroxilina y un detonador adjunto. Según su idea, el gancho, sujeto a un cable, se soltaría para engancharse al avión enemigo. Luego, la tensión del cable activaría la espoleta y la carga explosiva explotaría.
Pronto surgió la oportunidad de probar la nueva arma en acción, en la que sería la segunda embestida aérea de la historia, tras la hazaña protagonizada meses antes por el capitán Nésterov.
El primer 'tarán' del mundo en el que el piloto sobrevivió
El 18 de marzo de 1915, Kazakov saltó a la fama al derribar un avión austriaco Albatros que realizaba una misión de reconocimiento. El aviador ruso salió para interceptarlo, pese a que los tripulantes de la aeronave austriaca intentaron en vano impedir su despegue lanzando varias bombas sobre el aeródromo. A bordo de un Morane-Saulnier G, Kazakov alcanzó al aparato mientras se retiraba. El intento de enganchar al avión austriaco con el ancla fracasó y, en ese momento, decidió repetir la maniobra de Nesterov: embestir al enemigo.

El piloto ruso golpeó con las ruedas de su aeronave el ala superior del Albatros, tras lo cual el avión austriaco cayó en picado, desmoronándose en el aire. El propio Kazakov consiguió aterrizar, aunque no de forma suave. Debido a que los puntales del tren de aterrizaje se habían roto por el impacto, su Morane acabó volcando, pero él no sufrió heridas de gravedad.
Trayectoria durante la guerra y Revolución rusa
En agosto del mismo año, ya con el grado de capitán, Kazakov dirigió el Destacamento de Aviación del 19.º Cuerpo, donde equipó con una ametralladora su nuevo avión, un Nieuport 10. Como en Rusia había una grave escasez de sincronizadores (mecanismo que permitía disparar a través de la hélice en movimiento sin impactar en sus palas), el arma fue montada en un ángulo ascendente para disparar fuera del espacio de la hélice. De esta manera, solo era posible atacar al enemigo desde abajo y por detrás, pero esto ya era un gran avance con respecto a una carga de explosivo suspendida de un cable.

El aviador ruso compensó la debilidad de su armamento con su habilidad para pilotar. Durante la ofensiva del Frente Suroccidental, conocido con la 'Ofensiva Brusílov', en el verano de 1916, Kazakov derribó tres aviones alemanes durante el mes de junio. El 29 de julio, en una batalla aérea grupal cerca de Dvinsk, aumentó su cuenta de victorias a cinco, lo que le valió el título de as.
Comandante del primer grupo de cazas
Este grupo, convertido en la primera unidad de cazas de la aviación rusa, continuó realizando misiones, con Kazakov como comandante. En junio, fue herido en el brazo por cuatro balas en un combate aéreo. En septiembre de 1917, ya en plena Revolución rusa, fue ascendido a teniente coronel.
Durante los tres años que duró la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial, Kazakov derribó personalmente 17 aviones enemigos y otros 15 en batallas grupales y fue reconocido como el piloto de combate ruso más exitoso. Algunas publicaciones indican que derribó 32 aviones personalmente, pero lo más probable es que sus autores unieran las victorias personales y grupales de Kazakov.
Después de la revolución bolchevique de 1917
En enero de 1918, tras la Revolución de Octubre, Kazakov abandonó la Fuerza Aérea de un Ejército imperial ruso ya inexistente.
Sin embargo, en la primavera de 1918, durante la movilización que anunció el gobierno de Lenin, fue registrado como "especialista militar".

Por iniciativa de León Trotsky, en junio de 1918, la Dirección General de la Flota Aérea Roja de Obreros y Campesinos creó una comisión para elaborar la plantilla y los reglamentos de un servicio de aviones de caza y grupos aéreos de caza. Kazakov fue incluido en esta comisión, donde durante un tiempo trabajo de forma productiva.
Sin embargo, la tristemente famosa 'Cheká' (oficialmente, Comisión Extraordinaria de Toda Rusia para la Lucha contra la Contrarrevolución, la Especulación y los Delitos en el cargo) intervino en el asunto. La comisión en la que colaboraba Kazakov fue declarada un "nido de contrarrevolución" y disuelta.
Convencido de que los bolcheviques estaban arruinando Rusia, Kazakov dejó de presentarse al trabajo. Muy pronto, un excompañero de armas, el capitán S.K. Modraj, influyó en su decisión de abandonar San Petersburgo y persuadió al piloto para ir al norte, donde intervencionistas británicos estaban formando la Legión Aliada Eslavo-Británica, la cual supuestamente planeaban transferir a Europa para continuar la guerra contra Alemania. En junio, ambos oficiales partieron en secreto hacia Múrmansk.

El 1 de agosto de 1918, Kazakov se convirtió en oficial de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) y fue nombrado comandante de un escuadrón de aviación de la Legión.
Cuando los aviadores rusos preguntaron cuándo serían enviados al teatro de operaciones europeo, el comandante del cuerpo, el coronel Moller, respondió: "Donde están los bolcheviques, allí están los alemanes. ¿Para qué necesitan ir a buscarlos? ¡Combatan aquí!".
Una tragedia personal en medio de la guerra civil
Después de una estancia en el hospital tras resultar herido, Kozakov regresó a su unidad como un hombre diferente. Aparentemente deprimido por el anuncio de la retirada aliada, se volvió irritable.
Rechazó la oferta británica de marcharse con ellos y continuar sirviendo en la RAF, pese a que para entonces ya había sido ascendido al rango de mayor.
A medida que el Ejército Rojo se acercaba, Kozakov se dio cuenta de que cualquiera que hubiera apoyado a los aliados sufriría. Cuando le ofrecieron un puesto en Inglaterra, no quiso aceptarlo.

En la tarde del 1 de agosto de 1919, tras despedirse de su grupo de compañeros, se subió a su Sopwith Snipe y despegó, ascendiendo rápidamente casi en línea recta.
Los testigos de su último vuelo dijeron después que parecía como si estuviera intentando hacer un bucle, pero a baja altitud su avión se desvió, bajó el morro y se precipitó directamente hacia el suelo.
Uno de los testigos del último vuelo del as ruso fue el piloto británico Ira Jones, quien quedó convencido de que Kozakov "provocó su propia muerte y la escenificó de la manera más dramática".